Receta El Vesubio: Salmorejo cordobés
Nada mejor que traer a la mesa una receta muy andaluza que, tras de deliciosa, es muy saludable y viene bien para los días de calor: el famoso salmorejo cordobés.
El salmorejo es una receta ideal para aquellos que quieren iniciarse en la cocina, ya que no requiere habilidades de cocina avanzada ni técnicas complicadas.
Nos gusta porque tiene pocos ingredientes, no requiere de cocción, su textura es fácil de controlar y es rápido de preparar.
Dicho esto, es el plato ideal para un día como hoy. Pero, ojito, que también te compartimos un truquito para los tomates: una pizca de bicarbonato de El Vesubio para bajar la acidez.
Así que, ¿nos ponemos?
Vamos a por los ingredientes:
Ingredientes para el salmorejo cordobés:
➔ 1 kg de tomates maduros (preferiblemente de pera o roma)
➔ 200 g de pan de hogaza (del día anterior, mejor si es pan rústico)
➔ 100 ml de aceite de oliva virgen extra
➔ 1 diente de ajo
➔ 2 cucharadas de vinagre de Jerez o vinagre de manzana
➔ 1/4 de cucharadita de bicarbonato de sodio El Vesubio
➔ Sal al gusto
➔ Agua fría (al gusto, para ajustar la consistencia)
Para acompañar:
➔ Huevo duro picado
➔ Jamón serrano en taquitos (opcional)

Preparación para el salmorejo cordobés:
Preparar los tomates: Lava bien los tomates y hazles un corte en cruz en la parte superior. Luego, sumérgelos en agua hirviendo durante unos 30 segundos para pelarlos fácilmente. Pela los tomates y resérvalos.
Hidratar el pan: Corta el pan en trozos y colócalo en un bol grande. Cúbrelo con agua fría para que se humedezca. Deja reposar durante unos minutos.
Mezclar los ingredientes: En una batidora o procesador de alimentos, coloca los tomates pelados, el pan hidratado, el ajo (sin el germen central), el vinagre y la sal. Tritura todo hasta conseguir una textura muy suave.
Incorporar el bicarbonato: Agrega 1/4 de cucharadita de bicarbonato de sodio El Vesubio al salmorejo y mezcla bien. El bicarbonato ayudará a suavizar la acidez de los tomates, a darle una textura más cremosa y ligera al salmorejo, y equilibrará los sabores.
Ajustar la consistencia: Si el salmorejo queda muy espeso, puedes añadir un poco de agua fría hasta conseguir la consistencia deseada.
Emulsionar con aceite de oliva: Mientras sigues batiendo, añade lentamente el aceite de oliva para que se emulsione bien con la mezcla y le dé la textura cremosa característica.
Deja reposar el salmorejo en la nevera durante al menos 30 minutos para que esté bien frío.
Sirve el salmorejo en cuencos o platos hondos y decora con huevo duro picado y jamón serrano en taquitos. También puedes añadir un chorrito de aceite de oliva extra virgen por encima para darle un toque final.
Y a disfrutar.
Pero que esto no termina ahí. Si quieres algo dulce para ir preparando mientras terminas el salmorejo cordobés, puedes ir mirando nuestra receta de bizcocho de zanahoria.


