Para qué sirve la sal de frutas y cómo tomarla
Va, fuera caretas, ¿quién no ha tenido una comida de esas que se acaban complicando en el estómago? A ver, somos españoles y por tanto, campeones mundiales de sobremesa, por eso, con el ritmo de vida que llevamos y los horarios tan locos que manejamos, los problemas digestivos se han convertido en un compañero de viaje bastante incómodo para millones de españoles. Curiosamente, la solución a ese fuego interno que sube por la garganta o a esa sensación de querer arrancarse la tripa, está en la sabiduría mineral que lleva aliviando a nuestros abuelos desde hace más de un siglo. Así que, llegados a este punto, ¿cómo tomar la sal de frutas?
Porque cuidar de la salud estomacal de forma natural es una tendencia al alza, pero claro está, hay que aparcar los mitos de barra de bar y entender la ciencia casera que ocurre dentro de un vaso de agua. Hoy es el primer día de tu nueva vida. Desde hoy, volverás a disfrutar de la comida sin pagar un peaje insoportable después.
¿Qué es la sal de frutas?
Un compuesto efervescente en polvo que combina un agente alcalino (normalmente bicarbonato de sodio) con un ácido orgánico (como el ácido cítrico). Punto. No busques que no hay más. ¿Qué ocurre al entrar en contacto con el agua? Nos encantaría decir que magia, pero simplemente se libera dióxido de carbono, se generan las famosas burbujas y se crea una solución capaz de neutralizar el exceso de ácido en cuestión de segundos.
Eso sí, mucha gente se confunde y piensa que todas las sales de frutas son iguales. Craso error porque todo dependerá de la pureza y el sabor. Por ejemplo, nuestra sal de frutas de limón además de ayudar a asentar el cuerpo al instante, añade ese toque cítrico natural que hace que sea agradable y refrescante. Sí, es un remedio de los de siempre, pero también funciona siempre. Y además, sin aditivos extra.
¿Para qué sirve la sal de frutas?
Amortiguar. Pero amortiguar de forma inmediata. Cuando comes más de la cuenta o alimentos muy grasos, tu estómago produce un exceso de ácido clorhídrico para intentar digerirlos. Si los niveles suben demasiado, aparece el dolor, el ardor y la pesadez. Y aquí es dónde entra en acción la sal de frutas al llegar al estómago y reducir la acidez de forma drástica, transformando ese entorno hiperácido en uno mucho más neutro y calmado.
Y poca broma con esto porque un 30% de la población sufre de dispepsia (digestión pesada) o reflujo de forma habitual, dicho por Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD).
Cómo tomar la sal de frutas
Pues chico, esto no tiene misterio alguno salvo el de respetar los tiempos del polvo mineral para que haga su trabajo al 100%.
Pasos a seguir
1.Llena un vaso (unos 200 ml) con agua del tiempo o ligeramente fresca. Evita el agua excesivamente fría, ya que frena la velocidad de la efervescencia.
2.Añade una cucharadita de postre (unos 5 gramos) o el contenido de un sobre de nuestra sal de frutas.
3.La paciencia es la madre de la ciencia así que espera a que empiece a burbujear con fuerza. Remueve un poco con una cucharilla si ves que queda algo de polvo en el fondo.
4.Tómatelo mientras dure la efervescencia. El gas atrapado en el líquido es el quid de la cuestión para facilitar la posterior expulsión de los gases estomacales.
Cuándo no se debe tomar sal de frutas
Aunque sea un remedio mineral y natural que se vende sin receta, no es agua bendita. Al contener sodio, hay situaciones específicas de salud en las que conviene echar el freno de mano o consultar con el médico antes de vaciar el sobre en el vaso. Y, aunque a nosotros lo que nos interesa es vender más, también nos interesa más tu salud. Por eso, presta atención si tu caso es alguno de los siguientes.
Personas con hipertensión o dieta baja en sodio
Si sufres de presión arterial alta, tienes que mirar con lupa lo que tomas, más que nada porque el bicarbonato de sodio aporta una cantidad considerable de este mineral. Consumirlo de forma alegre puede retener líquidos y disparar tus niveles de tensión de forma peligrosa. Please, no hagamos experimentos y consultemos primero con tu médico de cabecera.

Para que te hagas una idea clara de lo que estás metiendo al cuerpo en comparación con las recomendaciones diarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), echa un vistazo a la siguiente tabla informativa:
| Recomendación
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Cantidad de sodio recomendada
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% sobre el límite diario máximo
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| Límite máximo diario estipulado por la OMS | 2.000 mg de sodio (5g de sal común) | 100% |
| Dosis promedio en una cucharadita de sal de frutas (5g) | ~800 mg de sodio | 40% |
| Dieta estricta para hipertensos (límite diario) | 1.500 mg de sodio | — |
Personas con enfermedades de corazón, riñón o hígado
Cuando el corazón no bombea como debería, o los riñones y el hígado tienen dificultades para filtrar las toxinas y los líquidos del organismo, el exceso de sales minerales es una pésima idea. Una sobrecarga de sodio puede:
-Provocar edemas (hinchazón de piernas y tobillos).
-Empeorar una insuficiencia cardíaca o renal preexistente debido a la alteración del equilibrio electrolítico del cuerpo.
-Provocar hipertensión portal o ascitis (acumulación de líquido en el abdomen) en personas con dolencias hepáticas graves como la cirrosis.
-Sobrecargar el trabajo de filtrado de los riñones, obligándolos a realizar un sobreesfuerzo innecesario cuando ya están debilitados.
-Causar alcalosis metabólica, un desajuste en el pH de la sangre que altera los niveles de potasio y calcio, desestabilizando aún más la función cardíaca.
Niños menores de 12 años
El sistema digestivo y renal de los más pequeños aún está madurando y no procesa los cambios bruscos de pH ni las dosis de sodio de la misma manera que el de un adulto. Salvo que un pediatra te dé el visto bueno con nombre y apellidos (que ya lo dudamos), mantén la sal de frutas fuera de su alcance; para ellos existen otras soluciones mucho más suaves y específicas como las infusiones o las gotas de simeticona.
Embarazo y lactancia
Si hace un momento hablábamos de los pequeños de la casa, ahora toca hablar de quienes los traen a ellas, porque como bien sabemos, durante el embarazo, las hormonas hacen de las suyas y el espacio en el abdomen escasea, lo que provoca que hasta un 50% de las embarazadas sufran ardor en el tercer trimestre.
Sí, has leído, la mitad de las embarazadas.
Sin embargo, debido al riesgo de retención de líquidos y la propensión a la preeclampsia (tensión alta en el embarazo), el uso de sales de frutas tradicionales debe estar estrictamente supervisado por el obstetra.
Otras opciones son:
1. El truco de la almendra cruda, que no es otra cosa que masticar despacio tres o cuatro almendras crudas (sin tostar y sin sal) después de comer crea una especie de pasta cremosa en el estómago que ayuda a calmar la acidez de forma natural y aporta un extra de calcio.
2.Beber mucha agua durante la comida llena el estómago todavía más, favoreciendo que los jugos gástricos suban hacia el esófago. Lo ideal es beber a pequeños sorbos a lo largo del día, pero evitar los vasos grandes de agua justo mientras se está comiendo o cenando.
3.Cuando el bebé presiona hacia arriba, tumbarse en horizontal es una invitación directa al reflujo. Colocar unas calzas en las patas delanteras de la cama o usar una almohada de lectura para dormir con el tronco ligeramente incorporado (unos 15 o 20 centímetros) hace que la gravedad trabaje a tu favor toda la noche.
4.Si los remedios naturales no son suficientes, el obstetra o el farmacéutico pueden recomendar antiácidos no absorbibles a base de sales de calcio y magnesio (los típicos comprimidos masticables que se venden en farmacia para embarazadas). Estos actúan a nivel local en el estómago sin pasar a la sangre, por lo que son totalmente seguros para el bebé.
5.Evita cualquier prenda que presione la zona del vientre o la cintura después de comer. Además, cenar al menos dos o tres horas antes de irte a dormir le da al estómago el tiempo necesario para vaciarse antes de que te tumbes.
Uso junto con otros medicamentos
Al alterar el pH del estómago y volverlo menos ácido, la sal de frutas puede hacer que otros medicamentos que estés tomando se disuelvan antes o después de tiempo, anulando su efecto o multiplicándolo peligrosamente. Especial atención si tomas antibióticos (como las tetraciclinas), hierro o protectores gástricos de uso crónico.
Consejos al tomar sal de frutas
Para sacarle el máximo partido a este aliado de tu despensa sin cometer errores que estropeen tu digestión, recopilamos las pautas esenciales basadas en los prospectos farmacéuticos y las normativas de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).

Dosis habitual según el prospecto
La regla de oro para un adulto es no superar las dosis recomendadas. Parece de cajón pero las instrucciones y métodos de uso existen por algo. Generalmente, una toma equivale a unos 5 gramos de producto disueltos en agua.
| Grupo de edad
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Dosis por toma única
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Intervalo mínimo entre tomas
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Dosis máxima diaria permitida
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| Adultos y jóvenes > 12 años | 5 gramos (1 sobre / cucharada) | De 2 a 4 horas | 20 gramos (4 tomas al día) |
| Mayores de 65 años | 5 gramos (1 sobre / cucharada) | De 3 a 4 horas | 10 gramos (2 tomas al día) |
| Menores de 12 años | No recomendado | No aplica | No autorizado sin receta |
Cuándo tomarla: antes o después de comer
No intentes prevenir el ardor tomándola antes de un atracón. Sentimos decirte que no funciona así, ya que la sal de frutas actúa por contacto directo contra el ácido que ya está molestando en el estómago. Por tanto, el momento idóneo es tomarla entre 20 minutos y una hora después de las comidas, justo cuando empieces a notar los primeros síntomas de pesadez o acidez. Justo antes de pedirte la primera copa, vaya.
Cuántas veces al día se puede tomar
Como has podido ver en la tabla anterior, los adultos pueden realizar hasta un máximo de 4 tomas en un periodo de 24 horas si la molestia persiste. Eso sí, deja pasar siempre un margen de al menos un par de horas entre vaso y vaso para no provocar un efecto rebote en tu pH gástrico.
Durante cuánto tiempo se puede tomar
Este es el punto más importante de todos porque señoras y señores, la sal de frutas es puntual, no un tratamiento diario. No debes tomarla de forma continuada durante más de 14 días seguidos. Y no porque ya 21 lo convierte en hábito, sino porque si pasadas dos semanas notas que tu estómago sigue quejándose todos los días, es hora de pedir cita con el médico de cabecera, ya que la acidez crónica puede ser el síntoma de algo que requiere un tratamiento específico.
Sea como sea, con la salud del estómago no se juega.
Cómo lavar fruta y verdura con bicarbonato
Llevamos desde 1921 entrando en vuestras cocinas, y si algo hemos aprendido en estos más de cien años es que lo natural nunca pasa de moda. En pleno 2026, donde cada vez miramos con más lupa lo que ponemos en el plato, volver a los remedios de la abuela ya no lo vemos como nostalgia, sino como inteligencia y salud.
Seguro que alguna vez has pasado una manzana por debajo del grifo o la has frotado rápido con la camiseta y pa’ dentro. Pues bien, hoy queremos contarte por qué ese gesto se queda corto. Lavar los alimentos frescos es la barrera entre tu familia y un montón de sustancias que no deberían estar en tu estómago. Sigue leyendo, porque te vamos a enseñar a dejar la cesta de la compra como los chorros del oro de la forma más económica y sencilla posible.
¿Por qué es importante lavar la fruta y la verdura?
Bien es cierto que no es por meter miedo, pero la realidad es la que es. Cuando compramos un calabacín o un manojo de uvas, no vienen directos del jardín del Edén. Han pasado por:
- Manos de recolectores y transportistas.
- Cajas de madera o plástico reutilizadas.
- Camiones de distribución.
- Estanterías de supermercado expuestas al público.
Asumámoslo, lavar bien la fruta y verdura es necesario.
El riesgo de residuos de pesticidas en los alimentos frescos
Aunque existen normativas estrictas en la Unión Europea sobre los Límites Máximos de Residuos (LMR), la realidad es que muchos pesticidas están diseñados para resistir la lluvia, lo que significa que tampoco se van solo con un poco de agua del grifo. Lavar fruta con bicarbonato es indispensable aquí porque ayuda a degradar esas moléculas químicas que el agua sola no puede arrastrar.
Según datos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), una parte significativa de los productos frescos analizados presentan trazas de pesticidas. Aunque estén bajo el límite legal, si podemos eliminarlos casi por completo con algo tan sencillo como nuestro bicarbonato, ¿por qué no íbamos a hacerlo?

Contaminación bacteriana en frutas y verduras
Más allá de los químicos, están las bacterias. La contaminación por estas puede ocurrir en cualquier punto de la cadena, desde el riego hasta el mostrador. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), las enfermedades de transmisión alimentaria son un riesgo real si no se manipulan bien los frescos.
Es más, os dejamos una tabla con los patógenos más comunes que suelen encontrarse en vegetales mal lavados, para que veáis que no es ninguna tontería:
| Patógeno | Origen común | Riesgo principal |
| Norovirus | Aguas de riego o manipulación humana | Gastroenteritis aguda |
| Salmonella | Tierra, agua contaminada o animales | Infecciones intestinales graves |
| Listeria | Suelo y procesado de alimentos | Riesgo alto en embarazadas y ancianos |
| E. coli | Fertilizantes orgánicos o agua | Dolores abdominales y diarreas |
¿Por qué usar bicarbonato de sodio para lavar la fruta y verdura?
Porque el bicarbonato de sodio no es un químico agresivo como muchos piensan. Es un compuesto mineral que tiene una capacidad asombrosa para neutralizar ácidos y descomponer ciertos pesticidas. Cuando buscas cómo lavar fruta y verdura de manera eficaz, el bicarbonato es la mejor opción sin lugar a dudas porque:
- No deja olores raros a diferencia del vinagre o la lejía.
- Sin residuos tóxicos lo que lo hace seguro si queda alguna traza mínima.
- Es 100% biodegradable.
- Multiusos ya que te sirve para limpiar tanto la comida como el hogar.
Además, limpiar con bicarbonato es una técnica que aprovecha su ligero poder abrasivo y su pH alcalino. Al sumergir la fruta en esta solución, se crea una reacción que ayuda a soltar la suciedad más agarrada y las ceras que a veces les ponen para que brillen más en la tienda. No es porque sea nuestro producto estrella, es, sencillamente, la forma más honesta de cuidar lo que comes.

Paso a paso: cómo lavar fruta y verdura con bicarbonato
En El Vesubio nos gusta la practicidad, así que olvídate de procesos eternos. Para limpiar el hogar con bicarbonato y, en concreto, tu comida, solo necesitas cinco minutos y un buen cuenco.
Paso 1: Prepara la solución de bicarbonato
Llena un recipiente grande o el mismo fregadero (que esté limpio, por favor) con agua fría. La proporción ideal es una cucharada sopera de nuestro Bicarbonato El Vesubio por cada litro de agua. Remueve un poco con la mano hasta que veas que se ha disuelto bien.
Paso 2: Sumerge las frutas y verduras
Introduce los alimentos en la mezcla. No hace falta que estén ahí toda la mañana; con unos 12 a 15 minutos es más que suficiente para que el bicarbonato haga su trabajo de descompone-pesticidas. Mientras puedes ir preparando el resto de los ingredientes de tu receta.
Paso 3: Frota suavemente (opcional)
Si vas a comer frutas con piel dura, como manzanas, peras o incluso calabacines, puedes usar un cepillo suave o tus propias manos para frotar la superficie mientras están sumergidas. Esto ayuda a eliminar físicamente los residuos de cera y la suciedad incrustada en los poros de la piel.
Paso 4: Enjuaga con agua corriente
Una vez pasado el tiempo, saca los alimentos y dales un último aclarado bajo el grifo de agua fría. Esto eliminará cualquier resto de la solución salina y terminará de arrastrar lo que se haya soltado. Verás que el tacto de la fruta cambia, se siente mucho más limpio y natural.
Paso 5: Sécalas (opcional)
Para las verduras de hoja verde o las frutas que vayas a guardar en la nevera, es vital secarlas bien con un paño limpio o papel de cocina. La humedad es la mejor amiga del moho, y nosotros queremos que tus frescos aguanten perfectos el máximo tiempo posible.
¿Qué frutas y verduras debes lavar con bicarbonato?
No todos los alimentos son iguales, y cada uno tiene su truquillo. Como comentábamos hace un momento, el bicarbonato es vuestro mejor aliado especialmente en aquellos productos con piel o que tienen muchas hendiduras donde se puede esconder el polvo.
Frutas
Las manzanas, melocotones, peras y ciruelas son las candidatas perfectas. También las uvas, que suelen traer una capita blanquecina que se va de maravilla con este método. Para los frutos rojos como fresas o arándanos, sé más breve, para ello, sumérgelos solo un par de minutos para que no absorban demasiada agua y no se ablanden. Vamos, cualquiera del reparto de los Fruitis estaría encantado de darse un baño con bicarbonato.
Verduras
Aquí entran todas, pero presta especial atención a estas:
- Tomates y pimientos por su piel lisa que acumula ceras.
- Brócoli y coliflor ya que sus recovecos son escondites ideales para insectos y polvo.
- Lechugas o espinacas. Para esto, es mejor separar las hojas primero. Te sorprenderás de la cantidad de tierra que se queda en el fondo del cuenco. Si las compras de bolsa, evidentemente no hace falta.

Beneficios del bicarbonato de sodio en la higiene alimentaria
Elimina residuos de pesticidas en frutas y verduras
Diversos estudios de universidades agrícolas han demostrado que el bicarbonato es incluso más efectivo que la lejía de uso alimentario para eliminar ciertos tipos de pesticidas persistentes (como el tiabendazol o el fosmet). Al actuar sobre el pH de la solución, rompe las cadenas químicas de estos compuestos, facilitando que se desprendan de la piel del vegetal.
| Método de lavado | Eficacia estimada en pesticidas | Observaciones |
| Solo agua | 40% – 60% | Elimina suciedad superficial únicamente. |
| Lejía alimentaria | 60% – 75% | Desinfecta pero no degrada bien químicos. |
| Bicarbonato (12 min) | 85% – 96% | El método más eficaz según estudios científicos. |
Protege tu salud eliminando bacterias
Como decíamos antes, la seguridad alimentaria es sagrada. El bicarbonato ayuda a desprender el biofilm (esa capa invisible donde viven las bacterias) de la superficie de los vegetales. Al usarlo, reduces drásticamente las posibilidades de una intoxicación alimentaria en casa, algo fundamental si tienes niños pequeños o personas mayores a tu cargo.
Eficiencia y ahorro con el uso de bicarbonato
Seamos claros, un bote de Bicarbonato El Vesubio cuesta muy poco y dura muchísimo. Sus ventajas son imbatibles:
- Ahorro económico ya que con él se sustituyen varios productos de limpieza mucho más caros.
- Ahorras espacio ya que solo tendrás un solo bote para mil usos en lugar de diez botes diferentes.
- No hay riesgo de contaminación cruzada por productos químicos fuertes en la encimera.
¿Quieres que te dure más?
- Si guardas tu bote de El Vesubio sin abrir en un lugar fresco y seco, puede mantener sus propiedades intactas durante años y años (manteniendo el 100% de su fuerza).
- Una vez que lo abras, el enemigo es la humedad. El bicarbonato es higroscópico, lo que significa que absorbe la humedad y los olores del ambiente. Si lo dejas abierto en la cocina, con el tiempo se puede apelmazar o perder fuelle. Por normativa, verás una fecha en nuestros envases, pero suele ser de unos 2 años desde su fabricación para garantizar que, cuando hagas tus magdalenas, suban como es debido.
Mantén tus frutas y verduras limpias y seguras con bicarbonato
Como habrás visto, cuidar lo que comemos empieza mucho antes de encender el fuego. No necesitas químicos complicados para tener una cocina segura, solo necesitas un producto puro, de confianza y un par de minutos.
Así que, la próxima vez que llegues de la compra, saca tu bote de El Vesubio y dale a tus frutas y verduras ese lavado que se merecen. Tu salud, tu bolsillo y el sabor de tus platos te lo agradecerán.
Dicho esto, ¡a disfrutar de la cocina sana, familia!
Cómo hacer desodorante casero con bicarbonato
¿Sabías que el cuerpo humano tiene entre dos y cuatro millones de glándulas sudoríparas? Aunque solemos culpar al sudor del mal olor, lo cierto es que este líquido es prácticamente inodoro. El problema viene de nosotros, queridos. Nos descomponemos y las bacterias de nuestra piel se dan un festín con él. Solo hay que subirse al metro para comprobarlo. En pleno abril de 2026, la tendencia hacia lo natural hay que verla como lo que es, una vuelta a las raíces que en El Vesubio conocemos bien desde hace más de un siglo.
Optar por soluciones caseras se puede ver bien como una cuestión de ahorro o bien, de control que a nosotros nos gusta más. Al fabricar tus propios productos de higiene, eliminas de la ecuación sales de aluminio y parabenos que suelen estar presentes en el 80% de los antitranspirantes comerciales. Hoy vamos a enseñarte a usar nuestro producto estrella para que te sientas fresco/a, limpio/a y, sobre todo, tranquilo/a.
¿Por qué elegir desodorante casero con bicarbonato?
La respuesta corta es eficacia mineral. El desodorante con bicarbonato se ha convertido en la alternativa favorita de quienes buscamos huir de los aerosoles químicos. A diferencia de los antitranspirantes que bloquean los poros con sales metálicas, el bicarbonato actúa regulando el pH de la zona axilar. Esto es importantísimo, ya que las bacterias que causan el mal olor (como las Staphylococcus hominis) prosperan en ambientes ácidos.
Al aplicar un desodorante casero bicarbonato, lo que estamos haciendo es crear un entorno alcalino donde estas bacterias no pueden reproducirse cómodamente. Es física y química pura. La ciencia, no la serie de TV. Además, la versatilidad de este mineral es infinita. Muchas de nuestras seguidoras ya conocen el truco del exfoliante de bicarbonato para renovar la piel del rostro, y esa misma capacidad de limpieza profunda es la que aprovechamos para las axilas.
El equilibrio del pH y la salud cutánea
Para entender por qué funciona, hay que mirar los números. La piel sana tiene un pH ligeramente ácido (en torno a 5.5), mientras que el sudor puede variar. El bicarbonato de sodio tiene un pH aproximado de 8.4.
- El bicarbonato reacciona con los ácidos grasos del sudor neutralizándolo.
- Permite que el cuerpo elimine toxinas (sudar es necesario), pero sin el efecto secundario del olor. O lo que es lo mismo, transpiración a toda máquina.
- Un solo bote de nuestro bicarbonato rinde para meses de aplicaciones mientras que el AXE de turno te dura dos fines de semana tontos.
Ingredientes necesarios para hacer desodorante casero con bicarbonato
Para que tu mezcla sea profesional, no vale cualquier cosa que tengas por la despensa. Necesitamos pureza. En El Vesubio llevamos desde 1916 defendiendo la calidad de los minerales sin aditivos. Y si algo tenemos claro es que la base de todo éxito en la cosmética natural es la proporción ya que un exceso de alcalinidad podría irritar, mientras que un defecto no frenaría el olor.
Aquí tienes una comparativa técnica de los ingredientes base según fuentes de seguridad química y manuales de formulación natural:
| Ingrediente | Función principal | Origen recomendado | Beneficio principal |
| Bicarbonato de sodio | Neutralizador de olor | Mineral (Grado alimentario) | Elimina bacterias y absorbe humedad |
| Aceite de coco | Antibacteriano y base | Prensado en frío | Hidrata y facilita la aplicación |
| Almidón de maíz | Absorbente | Vegetal | Mantiene la zona seca sin obstruir |
| Aceite esencial | Antiséptico / Aroma | Destilación natural | Aporta fragancia y propiedades extra |
Bicarbonato de sodio
Nuestro protagonista indiscutible. Es un compuesto sólido cristalino que, al ser triturado finamente, se convierte en el aliado perfecto. Que lo mismo te sirve para que tus bizcochos suban al cielo como para dejarte la piel para que te la coman a besos. El bicarbonato de sodio es 100% biodegradable, lo que lo hace ideal para una cosmética residuo cero.
Aceites esenciales para aromatizar
No todos los aceites valen. Para un desodorante, buscamos aquellos que refuercen la acción del bicarbonato.
- Árbol de té o también conocido como el rey de los antisépticos. Con solo un 2% en la mezcla, potencias la eliminación de hongos.
- La lavanda que por si no lo sabías es ideal para calmar la piel después de la depilación.
- Limón o bergamota que aportan frescura, aunque ojo, deben ser sin bergaptenos si te vas a exponer al sol (para evitar manchas).
Aceite de coco o manteca de karité para la base
Estos ingredientes dan la textura de crema. El aceite de coco contiene ácido láurico, que según estudios dermatológicos, tiene una eficacia del 90% en la inhibición de ciertas cepas bacterianas cutáneas. Si vives en un lugar muy cálido, la manteca de karité es mejor porque tiene un punto de fusión más alto (unos 37°C), lo que evita que tu desodorante se vuelva líquido en verano.
Otros ingredientes adicionales (almidón de maíz, cera de abejas, etc.)
El almidón de maíz (o arrurruz) es el complemento necesario para dar suavidad. Ayuda a que la mezcla no sea demasiado arenosa y absorbe el exceso de humedad. Si prefieres un formato en barra (tipo stick), añadir un 10-15% de cera de abejas o cera de soja (si prefieres una opción totalmente vegana) dará la consistencia sólida necesaria para que no se desmorone al usarlo.

Paso a paso: cómo hacer desodorante con bicarbonato
Hacerlo en casa te llevará apenas 15 minutos, menos de lo que tardas en ir al súper a por uno industrial. El quid de la cuestión está en la higiene, asegúrate de que todos los utensilios estén limpios y secos. Recuerda que, al no llevar conservantes sintéticos, la limpieza durante el proceso es nuestra mejor garantía de durabilidad.
Preparar los ingredientes
Saca tu balanza de cocina. Para una unidad estándar de unos 100g, te recomendamos estas proporciones que hemos validado como las más equilibradas:
- 40g de aceite de coco (estado sólido o semisólido).
- 30g de bicarbonato de sodio el Vesubio porque evidentemente, en nuestras axilas no nos ponemos cualquier cosa.
- 25g de almidón de maíz.
- 5-10 gotas de tu aceite esencial favorito.
Mezclar bicarbonato y aceites
En un bol de cristal, combina primero los polvos (el bicarbonato y el almidón). Es de primero de alquimia que no queden grumos. Cúrratelo. Imagina que estás preparando la mezcla para un bizcocho esponjoso o mejor piensa que cuanto más fino sea el polvo, más suave será la sensación en tu axila. Y a tu axila las cosas como son, suavecito y sin sorpresas. Si notas que el bicarbonato tiene alguna piedra pequeña, tamízalo antes de empezar, por favor. Nos lo agradecerás. Y tu sobaco más.
Incorporar la base de aceite de coco o manteca de karité
Si el aceite de coco está muy duro, dales un golpe de calor suave (baño maría o microondas unos segundos), pero sin que llegue a quemar. Queremos que esté maleable, no hirviendo, para no degradar las propiedades de los aceites esenciales que añadiremos después. Vierte el aceite sobre los polvos mientras remueves con una espátula de madera o silicona. No te preocupes que luego todo esto se limpia sin problema.
Ajustar la consistencia
Aquí es donde entra tu toque personal.
- ¿Muy líquido? Añade un poco más de almidón.
- ¿Muy pastoso? Unas gotas más de aceite de coco.
Buscamos una textura de pomada que se funda al contacto con el calor de tus dedos. Es el momento de añadir las gotas de aceite esencial y mezclar por última vez para que el aroma sea homogéneo.
Envasar y dejar enfriar
Y así empezó Sanex o Dove, oye. Pero antes de empezar en tu imperio, pasa la mezcla a un tarro de cristal pequeño con tapa de rosca. Deja que repose a temperatura ambiente o mételo en la nevera unos 20 minutos si tienes prisa. Una vez sólido, se conserva perfectamente durante 3 o 4 meses, ya que el propio bicarbonato y el aceite de coco son muy estables y no se enrancian fácilmente.

Beneficios de usar desodorante con bicarbonato
Si has leído algún otro de nuestros artículos sabrás que en El Vesubio, siempre decimos que lo que es bueno para el interior (como nuestros gasificantes), suele ser maravilloso para el exterior. La pureza de nuestros ingredientes minerales garantiza que no estás introduciendo microplásticos ni disruptores endocrinos en tu sistema linfático a través de las axilas.
| Característica | Desodorante comercial (Media) | Desodorante con bicarbonato |
| Control de olor | 8-12 horas (enmascaramiento) | 24 horas (neutralización) |
| Impacto en poros | Obstrucción (aluminio) | Permite transpiración natural |
| Residuos en ropa | Manchas amarillas/blancas rígidas | Lavable y sin residuos químicos |
| Coste por uso | Alto (envases desechables) | Muy bajo (granel/recargable) |
Eliminación de olores sin químicos agresivos
A diferencia de los desodorantes tradicionales que saturan la piel con fragancias sintéticas, la mezcla casera va a la raíz del problema. El bicarbonato es un compuesto anfótero, lo que significa que puede reaccionar tanto con sustancias ácidas como básicas, neutralizando los subproductos volátiles del metabolismo bacteriano. Es decir, el olor no se tapa, desaparece.
Bicarbonato como neutralizador de bacterias
Estudios microbiológicos confirman que el bicarbonato de sodio tiene propiedades bacteriostáticas. No es un antibiótico que arrasa con toda la flora cutánea (la cual necesitamos para estar sanos), sino que limita el crecimiento de las poblaciones bacterianas que causan el mal olor.
- Mantiene el equilibrio sin irritar si se usa en la proporción adecuada.
- Absorbe la humedad sin crear esa sensación de pegote de los roll-on industriales.
Suavidad y frescura natural durante todo el día
La combinación con el aceite de coco y el almidón deja una película protectora que suaviza la piel. Por no hablar de que también aclara la piel. Y claro está, nos guardábamos la guinda para el final. ¿Sueles afeitarte las axilas? Entonces te encantará saber que, al no tener alcohol no existe escozor posible.
Y bien, ¿te atreves a probarlo?
Tarta de Verduras con El Vesubio
Ahora que el clima está fresco y lluvioso, nada mejor que una receta reconfortante como nuestra Tarta de Verduras. Esta tarta es ideal para aprovechar esas verduras que tienes guardadas en la nevera, esperando ser cocinadas.
Ingredientes clave para la tarta de verduras invernales con El Vesubio
- Zanahorias
- Puerros
- Espinacas
- Calabaza
Si tienes estos ingredientes en casa, ya estás listo para preparar una receta deliciosa y llena de nutrientes.
Esta tarta no solo es sabrosa, sino que es una excelente opción nutritiva para toda la familia. Al incorporar verduras como zanahorias, puerros, espinacas y calabaza, obtienes una dosis significativa de vitaminas A, C, K, además de fibra y propiedades antioxidantes que ayudan a fortalecer el sistema inmune y mantener la salud digestiva.
Ingredientes para preparar Tarta de Verduras Invernales con El Vesubio:
Para la masa:
-
250 g de harina de trigo (o mitad integral y mitad normal)
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1 sobre de Sodas El Vesubio
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125 g de mantequilla fría (también puedes usar aceite de oliva o manteca vegetal)
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1 huevo (para darle estructura)
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60 ml de agua fría (ajusta si es necesario)
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1 pizca de sal (al gusto)
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1 cucharada de azúcar (opcional, para darle un toque suave)
Para el relleno de verduras invernales:
-
2 zanahorias (peladas y ralladas o cortadas en rodajas)
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1 puerro (cortado en rodajas finas)
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1 col rizada o espinacas (puedes usar cualquier hoja verde de invierno, lavada y picada)
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2 dientes de ajo (picados finamente)
-
100 g de setas o champiñones (opcional, puedes usar setas de temporada)
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150 g de calabaza (pelada y cortada en cubos pequeños)
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2 cucharadas de aceite de oliva (para saltear)
-
Sal y pimienta (al gusto)
-
1 cucharadita de romero seco o tomillo (opcional, para un toque invernal)
Para la crema:
-
2 huevos
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100 ml de nata líquida (o leche vegetal)
-
1 cucharadita de mostaza (opcional, para dar un toque de sabor)
-
Sal y pimienta (al gusto)
Preparación para preparar Tarta de Verduras Invernales con El Vesubio:
Preparación de la masa:
Mezcla los ingredientes secos: En un bol grande, mezcla la harina, el sobre de Sodas El Vesubio, y la sal.
Incorpora la mantequilla: Corta la mantequilla fría en cubos pequeños y agrégala a la mezcla de harina. Usa las yemas de los dedos para frotar la mantequilla con la harina hasta que obtengas una textura arenosa (si tienes un procesador de alimentos, también puedes usarlo).
Añade el huevo: Incorpora el huevo y mezcla bien.
Agrega el agua: Añade el agua fría poco a poco, hasta que la masa se una. Amasar ligeramente hasta que esté suave, pero no pegajosa.
Refrigera la masa: Envuelve la masa en plástico film y refrigérala durante 30 minutos para que se asiente y sea más fácil de trabajar.
Preparación del relleno:
Saltea las verduras: En una sartén grande, calienta el aceite de oliva. Añade las zanahorias, el puerro, el ajo, la col rizada o espinacas (también puedes añadir setas si las usas) y la calabaza. Cocina a fuego medio hasta que las verduras estén tiernas (aproximadamente 10-15 minutos). Agrega sal, pimienta y las hierbas secas (romero o tomillo).
Deja enfriar: Retira las verduras del fuego y deja que se enfríen un poco antes de usarlas.
Preparación de la crema:
Mezcla los ingredientes líquidos: En un bol aparte, bate los huevos con la nata líquida (o leche vegetal) y añade la mostaza (si deseas). Agrega sal y pimienta al gusto.
Montaje de la tarta:
Estira la masa: Saca la masa del refrigerador y, sobre una superficie ligeramente enharinada, estírala con un rodillo hasta que tenga un tamaño adecuado para cubrir un molde para tarta de unos 24 cm de diámetro.
Prehornea la base: Coloca la masa estirada en el molde, pincha la base con un tenedor y hornea en horno precalentado a 180°C (350°F) durante 10 minutos para evitar que se humedezca demasiado con el relleno.
Rellena la tarta: Vierte las verduras salteadas sobre la base prehorneada. Vierte la mezcla de crema encima, cubriendo bien las verduras.
Añade el queso: Esparce el queso rallado por encima, asegurándote de que se distribuya bien.
Horneado final:
Hornea la tarta: Hornea la tarta en el horno precalentado a 180°C (350°F) durante unos 30-35 minutos, o hasta que la crema esté cuajada y la superficie dorada.
Deja enfriar un poco: Deja reposar la tarta durante unos minutos antes de servir para que se asiente bien.
Roscón de Reyes con El Vesubio
El roscón de Reyes es, sin duda, uno de los dulces más tradicionales y esperados de la Navidad y el Día de Reyes en España. Si aún no has preparado el tuyo, ¡no te preocupes! Esta receta es perfecta para hacerlo hoy y que esté listo para sorprender a tu familia mañana.
¿De dónde viene el Roscón de Reyes?
Como sabéis, en El Vesubio siempre nos gusta conocer el origen de las recetas más tradicionales que preparamos hoy en día. El roscón de Reyes tiene su origen en las Saturnales romanas, unas fiestas en las que se repartían tortas redondas con frutas secas para celebrar el fin del año agrícola. Con el paso del tiempo, esta tradición llegó a Francia y España y se adaptó a la Epifanía.
En España, lo adaptamos añadiendo dos grandes sorpresas: el haba y la figurita. La primera te avisa de que tendrás que pagar el roscón y la segunda, que eres rey o reina por un día
Ya conocemos la historia, pero ahora lo que queremos es el resultado… ¡el roscón listo para disfrutar en familia! Así que, alista el horno, que nos ponemos a ello.
Ingredientes para preparar Roscón de Reyes en casa con El Vesubio:
Para la masa
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➔650 g de harina de fuerza
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➔120 g de azúca
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➔250 ml de leche tibia
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➔2 huevos
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➔100 g de mantequilla a temperatura ambiente
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➔25 g de levadura fresca
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➔1 sobre de Sodas El Vesubio (o ½ cdta de bicarbonato + ácido)
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➔Ralladura de 1 naranja
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➔Ralladura de 1 limón
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➔2 cucharadas de agua de azahar
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➔1 pizca de sal
Para decorar
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➔Fruta escarchada
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➔Almendra laminada
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➔Azúcar humedecido
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➔1 huevo para pintar
Opcional para rellenar
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➔Nata montada
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➔Trufa
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➔Crema pastelera
Preparación para preparar Roscón de Reyes en casa con El Vesubio
Activa la levadura
Disuelve la levadura en la leche tibia con una cucharada de azúcar. Deja reposar 10 minutos hasta que espume.
Mezcla los ingredientes
En un bol grande añade la harina, el azúcar, la sal, las ralladuras y el sobre de Sodas El Vesubio. Mezcla bien.
Añade los líquidos
Incorpora los huevos, la leche con levadura y el agua de azahar. Mezcla hasta integrar.
Amasa con la mantequilla
Añade la mantequilla poco a poco y amasa hasta obtener una masa lisa y elástica (10–15 min).
Primer levado
Forma una bola, tapa y deja reposar 1–2 horas, hasta que doble su tamaño.
Da forma al roscón
Haz un agujero en el centro y dale forma circular. Coloca el haba y la figurita envueltas en papel.
Segundo levado
Deja reposar otros 30–45 minutos.
Decora y hornea
Pinta con huevo, decora y hornea a 180 °C durante 20–25 minutos.
Enfriar y rellenar (opcional)
Deja enfriar antes de cortar y rellenar.
Y listo, ya lo tienes.
¿Con qué acompañarlo?
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Chocolate caliente (clásico de Reyes) o un vasito de cava para los más festivos.
Rollos de Canela con El Vesubio
Los rollos de canela, conocidos en Suecia como kanelbullar, tienen una historia que se remonta al siglo XVII y forman parte esencial de la tradición del fika, un momento sagrado para detenerse, tomar café y compartir tranquilidad y calidez en la vida diaria escandinava. Como el almuerzo valenciano, pero con un bollo. Ni tan mal.
Originariamente, estos bollos eran un lujo reservados para celebraciones, hechos con ingredientes como canela, azúcar y mantequilla, que llegaban a Europa a través de antiguas rutas comerciales. Con el tiempo, este panecillo dulce y aromático se convirtió en símbolo de hospitalidad y reunión social, hasta el punto que cada 4 de octubre Suecia celebra el Día del Kanelbulle para honrar esta tradición.
Y hoy nos tocaba a nosotros celebrar esta delicia, eso sí, con nuestra versión en la que hacemos uso del bicarbonato para reducir radicalmente el tiempo de preparación, eliminar la necesidad del levado con levadura, pero sin perder la textura tierna y esponjosa que caracteriza a este dulce. Un win win en toda regla, vamos.
Ingredientes para los rollos de canela con sodas de El Vesubio:
➔ 300 g de harina
➔ 2 sobres de Sodas El Vesubio
➔150 ml de leche tibia
➔50 g de azúcar
➔50 g de mantequilla derretida
➔1 huevo
➔Para el relleno: canela molida y azúcar mezclados con mantequilla blanda

Preparación para los rollos de canela con sodas de El Vesubio:
Mezcla la harina con las Sodas El Vesubio.
Agrega la leche tibia, el huevo, el azúcar y la mantequilla derretida, y mezcla hasta obtener una masa homogénea.
Luego, extiende la masa en forma de rectángulo sobre una superficie enharinada.
Unta la mezcla de mantequilla, canela y azúcar sobre la masa.
Una vez hecho esto, enrolla la masa desde un lado largo formando un cilindro, y corta en porciones de unos 3 cm de ancho.
Ahora toca colocar las porciones en una bandeja cubierta con papel de horno.
Hornea a 180ºC durante 20-25 minutos o hasta que estén dorados. Opcionalmente, puedes glasear con una mezcla de azúcar glas y leche para un acabado brillante y dulce.
Esta receta combina el espíritu tradicional escandinavo con la eficacia del bicarbonato El Vesubio, logrando unos rollitos de canela más rápidos, pero iguales de deliciosos, que puedes disfrutar en cualquier momento del día.
Tip para tener en cuenta:
Asegúrate de no sobrehidratar la masa y usa siempre leche tibia en lugar de caliente, por no hablar de agregar la mantequilla a temperatura ambiente o ligeramente blanda.
Cuando amases, hazlo durante unos minutos hasta que la masa esté suave, elástica y ligeramente pegajosa, pero sin excesiva humedad. Esto ayudará a que el bicarbonato reaccione de manera más uniforme, creando esas burbujas de aire que hacen que los rollos sean ligeros y esponjosos al hornear.
Bizcocho de algarroba con El Vesubio
Desde tiempos inmemoriales, el algarrobo ha poblado tanto a lo largo y ancho de nuestro país, y claro está, el cacao de la algarroba se ha utilizado en la gastronomía natural por sus propiedades nutritivas y su sabor dulce y profundo, muy apreciado en muchas culturas mediterráneas. Así como por su precio.
En la Edad Media, la algarroba fue considerada “el oro del campo” debido a su versatilidad y poder energético, sirviendo de sustento en épocas de escasez. De hecho, hoy queremos ofrecerle un sentido homenaje a este fruto tantas veces denostado. Por eso vamos a fusionar tradición con un toque moderno. ¿Cómo? Empleando nuestro sobre de soda para conseguir un bizcocho esponjoso, saludable y sorprendente, que rinde honor a su historia y legado.
Ingredientes para el bizcocho de algarroba con Sodas El Vesubio:
➔ 200 g de harina
➔ 2 sobres de Sodas El Vesubio (bicarbonato + ácido tartárico)
➔ 100 g de azúcar moreno
➔ 3 huevos
➔ 100 ml de aceite de girasol
➔ 100 g puré de algarroba o cacao natural sin azúcar
➔ 150 ml de leche

Preparación para el bizcocho de algarroba con Sodas El Vesubio:
Tamizar la harina junto con los sobres de Sodas El Vesubio.
En un bol grande, batir el azúcar con los huevos hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.
Agregue el aceite y mezcle bien. Incorporar el puré de algarroba y seguir batiendo.
Agregue la harina tamizada con el bicarbonato, alternando con la leche, y mezcle suavemente hasta obtener una masa lisa y aireada.
Verter en un molde engrasado y hornear durante 30-35 minutos. Dejar enfriar 10 minutos antes de desmoldar.
Tip para tener en cuenta:
Para potenciar aún más el efecto esponjoso y darle un toque extra de humedad, puedes sustituir la leche por yogur natural o batido de chocolate (tipo Cacaolat). Además, asegúrate de batir bien los huevos con el azúcar hasta que la mezcla se vuelva cremosa y aumente su volumen antes de agregar los ingredientes secos. Al hacer esto, incorporarás aire a la masa que, junto con el poder leudante, dará como resultado un bizcocho más ligero.
¿Quieres rizar aún más el rizo? Si usas frutas secas o nueces como complemento, mezclalas con un poco de harina antes de incorporarlas a la masa para evitar que se vayan al fondo durante el horneado.
Finalmente, no abras el horno en los primeros 30 minutos para evitar que el bizcocho se baje y complete la cocción con la prueba del palillo para asegurarte de que esté perfectamente hecho.
Receta El Vesubio: Panecillos de Boniato
Para estos días donde ya se siente fresquito, no hay nada mejor que preparar una receta en casa que nunca falla: el pan de boniato. Y, a modo de tip, te recomendamos añadir un poco de canela o nuez moscada a la masa para un toque diferente.
Para dar la bienvenida al otoño no hay nada mejor que una receta de boniato dulce y natural, pues son perfectos para el desayuno, la merienda o acompañar sopas o cremas de otoño. Además, por su color naranja, hace el perfecto match con la temporada.
¿Vamos a prepararlos?
Venga, que la receta está fácil.
Ingredientes para los panecillos de boniato:
➔300 g de puré de boniato cocido
➔400 g de harina de trigo
➔50 g de azúcar (opcional, puedes usar panela para un toque más natural)
➔Un sobre de Sodas El Vesubio
➔1/2 cucharadita de sal
➔50 ml de aceite de oliva suave o mantequilla derretida
➔2 huevos grandes
➔100 ml de leche (puede ser vegetal)
➔Semillas para decorar (sésamo, calabaza, lino)

Preparación para los panecillos de boniato:
Precalienta el horno a 180°C y prepara una bandeja con papel vegetal.
Mezcla en un bol la harina, el sobre de Sodas El Vesubio y la sal.
En otro bol, bate los huevos con el azúcar y el aceite. Agrega el puré de boniato y mezcla hasta integrar.
Añade poco a poco la mezcla de harina, alternando con la leche, hasta obtener una masa homogénea, suave y ligeramente pegajosa.
Forma bolitas de masa del tamaño de un puño pequeño y colócalas en la bandeja. Aplánalas ligeramente.
Espolvorea semillas por encima si deseas.
Hornea durante 20-25 minutos, hasta que los panecillos estén dorados y al pincharlos con un palillo, este salga limpio.
Deja enfriar sobre una rejilla antes de consumir.
Un tip extra: Si quieres que queden más esponjosos, puedes separar las claras de los huevos, batirlas a punto de nieve y añadirlas al final de la mezcla con movimientos envolventes.
Pero si quieres intentar una receta nueva y dulce, te dejamos nuestros crepes de avena y chocolate, que puedes preparar en 15 minutos.
Receta El Vesubio: Salmorejo cordobés
Nada mejor que traer a la mesa una receta muy andaluza que, tras de deliciosa, es muy saludable y viene bien para los días de calor: el famoso salmorejo cordobés.
El salmorejo es una receta ideal para aquellos que quieren iniciarse en la cocina, ya que no requiere habilidades de cocina avanzada ni técnicas complicadas.
Nos gusta porque tiene pocos ingredientes, no requiere de cocción, su textura es fácil de controlar y es rápido de preparar.
Dicho esto, es el plato ideal para un día como hoy. Pero, ojito, que también te compartimos un truquito para los tomates: una pizca de bicarbonato de El Vesubio para bajar la acidez.
Así que, ¿nos ponemos?
Vamos a por los ingredientes:
Ingredientes para el salmorejo cordobés:
➔ 1 kg de tomates maduros (preferiblemente de pera o roma)
➔ 200 g de pan de hogaza (del día anterior, mejor si es pan rústico)
➔ 100 ml de aceite de oliva virgen extra
➔ 1 diente de ajo
➔ 2 cucharadas de vinagre de Jerez o vinagre de manzana
➔ 1/4 de cucharadita de bicarbonato de sodio El Vesubio
➔ Sal al gusto
➔ Agua fría (al gusto, para ajustar la consistencia)
Para acompañar:
➔ Huevo duro picado
➔ Jamón serrano en taquitos (opcional)

Preparación para el salmorejo cordobés:
Preparar los tomates: Lava bien los tomates y hazles un corte en cruz en la parte superior. Luego, sumérgelos en agua hirviendo durante unos 30 segundos para pelarlos fácilmente. Pela los tomates y resérvalos.
Hidratar el pan: Corta el pan en trozos y colócalo en un bol grande. Cúbrelo con agua fría para que se humedezca. Deja reposar durante unos minutos.
Mezclar los ingredientes: En una batidora o procesador de alimentos, coloca los tomates pelados, el pan hidratado, el ajo (sin el germen central), el vinagre y la sal. Tritura todo hasta conseguir una textura muy suave.
Incorporar el bicarbonato: Agrega 1/4 de cucharadita de bicarbonato de sodio El Vesubio al salmorejo y mezcla bien. El bicarbonato ayudará a suavizar la acidez de los tomates, a darle una textura más cremosa y ligera al salmorejo, y equilibrará los sabores.
Ajustar la consistencia: Si el salmorejo queda muy espeso, puedes añadir un poco de agua fría hasta conseguir la consistencia deseada.
Emulsionar con aceite de oliva: Mientras sigues batiendo, añade lentamente el aceite de oliva para que se emulsione bien con la mezcla y le dé la textura cremosa característica.
Deja reposar el salmorejo en la nevera durante al menos 30 minutos para que esté bien frío.
Sirve el salmorejo en cuencos o platos hondos y decora con huevo duro picado y jamón serrano en taquitos. También puedes añadir un chorrito de aceite de oliva extra virgen por encima para darle un toque final.
Y a disfrutar.
Pero que esto no termina ahí. Si quieres algo dulce para ir preparando mientras terminas el salmorejo cordobés, puedes ir mirando nuestra receta de bizcocho de zanahoria.













