Para qué sirve la sal de frutas y cómo tomarla
Va, fuera caretas, ¿quién no ha tenido una comida de esas que se acaban complicando en el estómago? A ver, somos españoles y por tanto, campeones mundiales de sobremesa, por eso, con el ritmo de vida que llevamos y los horarios tan locos que manejamos, los problemas digestivos se han convertido en un compañero de viaje bastante incómodo para millones de españoles. Curiosamente, la solución a ese fuego interno que sube por la garganta o a esa sensación de querer arrancarse la tripa, está en la sabiduría mineral que lleva aliviando a nuestros abuelos desde hace más de un siglo. Así que, llegados a este punto, ¿cómo tomar la sal de frutas?
Porque cuidar de la salud estomacal de forma natural es una tendencia al alza, pero claro está, hay que aparcar los mitos de barra de bar y entender la ciencia casera que ocurre dentro de un vaso de agua. Hoy es el primer día de tu nueva vida. Desde hoy, volverás a disfrutar de la comida sin pagar un peaje insoportable después.
¿Qué es la sal de frutas?
Un compuesto efervescente en polvo que combina un agente alcalino (normalmente bicarbonato de sodio) con un ácido orgánico (como el ácido cítrico). Punto. No busques que no hay más. ¿Qué ocurre al entrar en contacto con el agua? Nos encantaría decir que magia, pero simplemente se libera dióxido de carbono, se generan las famosas burbujas y se crea una solución capaz de neutralizar el exceso de ácido en cuestión de segundos.
Eso sí, mucha gente se confunde y piensa que todas las sales de frutas son iguales. Craso error porque todo dependerá de la pureza y el sabor. Por ejemplo, nuestra sal de frutas de limón además de ayudar a asentar el cuerpo al instante, añade ese toque cítrico natural que hace que sea agradable y refrescante. Sí, es un remedio de los de siempre, pero también funciona siempre. Y además, sin aditivos extra.
¿Para qué sirve la sal de frutas?
Amortiguar. Pero amortiguar de forma inmediata. Cuando comes más de la cuenta o alimentos muy grasos, tu estómago produce un exceso de ácido clorhídrico para intentar digerirlos. Si los niveles suben demasiado, aparece el dolor, el ardor y la pesadez. Y aquí es dónde entra en acción la sal de frutas al llegar al estómago y reducir la acidez de forma drástica, transformando ese entorno hiperácido en uno mucho más neutro y calmado.
Y poca broma con esto porque un 30% de la población sufre de dispepsia (digestión pesada) o reflujo de forma habitual, dicho por Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD).
Cómo tomar la sal de frutas
Pues chico, esto no tiene misterio alguno salvo el de respetar los tiempos del polvo mineral para que haga su trabajo al 100%.
Pasos a seguir
1.Llena un vaso (unos 200 ml) con agua del tiempo o ligeramente fresca. Evita el agua excesivamente fría, ya que frena la velocidad de la efervescencia.
2.Añade una cucharadita de postre (unos 5 gramos) o el contenido de un sobre de nuestra sal de frutas.
3.La paciencia es la madre de la ciencia así que espera a que empiece a burbujear con fuerza. Remueve un poco con una cucharilla si ves que queda algo de polvo en el fondo.
4.Tómatelo mientras dure la efervescencia. El gas atrapado en el líquido es el quid de la cuestión para facilitar la posterior expulsión de los gases estomacales.
Cuándo no se debe tomar sal de frutas
Aunque sea un remedio mineral y natural que se vende sin receta, no es agua bendita. Al contener sodio, hay situaciones específicas de salud en las que conviene echar el freno de mano o consultar con el médico antes de vaciar el sobre en el vaso. Y, aunque a nosotros lo que nos interesa es vender más, también nos interesa más tu salud. Por eso, presta atención si tu caso es alguno de los siguientes.
Personas con hipertensión o dieta baja en sodio
Si sufres de presión arterial alta, tienes que mirar con lupa lo que tomas, más que nada porque el bicarbonato de sodio aporta una cantidad considerable de este mineral. Consumirlo de forma alegre puede retener líquidos y disparar tus niveles de tensión de forma peligrosa. Please, no hagamos experimentos y consultemos primero con tu médico de cabecera.

Para que te hagas una idea clara de lo que estás metiendo al cuerpo en comparación con las recomendaciones diarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), echa un vistazo a la siguiente tabla informativa:
| Recomendación
|
Cantidad de sodio recomendada
|
% sobre el límite diario máximo
|
| Límite máximo diario estipulado por la OMS | 2.000 mg de sodio (5g de sal común) | 100% |
| Dosis promedio en una cucharadita de sal de frutas (5g) | ~800 mg de sodio | 40% |
| Dieta estricta para hipertensos (límite diario) | 1.500 mg de sodio | — |
Personas con enfermedades de corazón, riñón o hígado
Cuando el corazón no bombea como debería, o los riñones y el hígado tienen dificultades para filtrar las toxinas y los líquidos del organismo, el exceso de sales minerales es una pésima idea. Una sobrecarga de sodio puede:
-Provocar edemas (hinchazón de piernas y tobillos).
-Empeorar una insuficiencia cardíaca o renal preexistente debido a la alteración del equilibrio electrolítico del cuerpo.
-Provocar hipertensión portal o ascitis (acumulación de líquido en el abdomen) en personas con dolencias hepáticas graves como la cirrosis.
-Sobrecargar el trabajo de filtrado de los riñones, obligándolos a realizar un sobreesfuerzo innecesario cuando ya están debilitados.
-Causar alcalosis metabólica, un desajuste en el pH de la sangre que altera los niveles de potasio y calcio, desestabilizando aún más la función cardíaca.
Niños menores de 12 años
El sistema digestivo y renal de los más pequeños aún está madurando y no procesa los cambios bruscos de pH ni las dosis de sodio de la misma manera que el de un adulto. Salvo que un pediatra te dé el visto bueno con nombre y apellidos (que ya lo dudamos), mantén la sal de frutas fuera de su alcance; para ellos existen otras soluciones mucho más suaves y específicas como las infusiones o las gotas de simeticona.
Embarazo y lactancia
Si hace un momento hablábamos de los pequeños de la casa, ahora toca hablar de quienes los traen a ellas, porque como bien sabemos, durante el embarazo, las hormonas hacen de las suyas y el espacio en el abdomen escasea, lo que provoca que hasta un 50% de las embarazadas sufran ardor en el tercer trimestre.
Sí, has leído, la mitad de las embarazadas.
Sin embargo, debido al riesgo de retención de líquidos y la propensión a la preeclampsia (tensión alta en el embarazo), el uso de sales de frutas tradicionales debe estar estrictamente supervisado por el obstetra.
Otras opciones son:
1. El truco de la almendra cruda, que no es otra cosa que masticar despacio tres o cuatro almendras crudas (sin tostar y sin sal) después de comer crea una especie de pasta cremosa en el estómago que ayuda a calmar la acidez de forma natural y aporta un extra de calcio.
2.Beber mucha agua durante la comida llena el estómago todavía más, favoreciendo que los jugos gástricos suban hacia el esófago. Lo ideal es beber a pequeños sorbos a lo largo del día, pero evitar los vasos grandes de agua justo mientras se está comiendo o cenando.
3.Cuando el bebé presiona hacia arriba, tumbarse en horizontal es una invitación directa al reflujo. Colocar unas calzas en las patas delanteras de la cama o usar una almohada de lectura para dormir con el tronco ligeramente incorporado (unos 15 o 20 centímetros) hace que la gravedad trabaje a tu favor toda la noche.
4.Si los remedios naturales no son suficientes, el obstetra o el farmacéutico pueden recomendar antiácidos no absorbibles a base de sales de calcio y magnesio (los típicos comprimidos masticables que se venden en farmacia para embarazadas). Estos actúan a nivel local en el estómago sin pasar a la sangre, por lo que son totalmente seguros para el bebé.
5.Evita cualquier prenda que presione la zona del vientre o la cintura después de comer. Además, cenar al menos dos o tres horas antes de irte a dormir le da al estómago el tiempo necesario para vaciarse antes de que te tumbes.
Uso junto con otros medicamentos
Al alterar el pH del estómago y volverlo menos ácido, la sal de frutas puede hacer que otros medicamentos que estés tomando se disuelvan antes o después de tiempo, anulando su efecto o multiplicándolo peligrosamente. Especial atención si tomas antibióticos (como las tetraciclinas), hierro o protectores gástricos de uso crónico.
Consejos al tomar sal de frutas
Para sacarle el máximo partido a este aliado de tu despensa sin cometer errores que estropeen tu digestión, recopilamos las pautas esenciales basadas en los prospectos farmacéuticos y las normativas de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).

Dosis habitual según el prospecto
La regla de oro para un adulto es no superar las dosis recomendadas. Parece de cajón pero las instrucciones y métodos de uso existen por algo. Generalmente, una toma equivale a unos 5 gramos de producto disueltos en agua.
| Grupo de edad
|
Dosis por toma única
|
Intervalo mínimo entre tomas
|
Dosis máxima diaria permitida
|
| Adultos y jóvenes > 12 años | 5 gramos (1 sobre / cucharada) | De 2 a 4 horas | 20 gramos (4 tomas al día) |
| Mayores de 65 años | 5 gramos (1 sobre / cucharada) | De 3 a 4 horas | 10 gramos (2 tomas al día) |
| Menores de 12 años | No recomendado | No aplica | No autorizado sin receta |
Cuándo tomarla: antes o después de comer
No intentes prevenir el ardor tomándola antes de un atracón. Sentimos decirte que no funciona así, ya que la sal de frutas actúa por contacto directo contra el ácido que ya está molestando en el estómago. Por tanto, el momento idóneo es tomarla entre 20 minutos y una hora después de las comidas, justo cuando empieces a notar los primeros síntomas de pesadez o acidez. Justo antes de pedirte la primera copa, vaya.
Cuántas veces al día se puede tomar
Como has podido ver en la tabla anterior, los adultos pueden realizar hasta un máximo de 4 tomas en un periodo de 24 horas si la molestia persiste. Eso sí, deja pasar siempre un margen de al menos un par de horas entre vaso y vaso para no provocar un efecto rebote en tu pH gástrico.
Durante cuánto tiempo se puede tomar
Este es el punto más importante de todos porque señoras y señores, la sal de frutas es puntual, no un tratamiento diario. No debes tomarla de forma continuada durante más de 14 días seguidos. Y no porque ya 21 lo convierte en hábito, sino porque si pasadas dos semanas notas que tu estómago sigue quejándose todos los días, es hora de pedir cita con el médico de cabecera, ya que la acidez crónica puede ser el síntoma de algo que requiere un tratamiento específico.
Sea como sea, con la salud del estómago no se juega.
JUN



